A pesar de años de advertencias, «123456» se mantiene como la contraseña más utilizada a nivel global en 2025, lo que deja a usuarios y empresas expuestos a ataques automatizados y robos de cuentas masivos.
Esto es lo que descubrirás
En este artículo conocerás las estadísticas más recientes sobre las contraseñas inseguras que dominan el panorama actual y entenderás por qué tanto jóvenes como adultos mayores repiten estos mismos errores. Además, analizaremos el caso real del robo al Louvre para ilustrar el costo de una mala protección y te daremos una lista práctica con cinco reglas esenciales para crear contraseñas robustas que resistan los intentos de hackeo modernos.
«123456» sigue siendo la contraseña más usada en 2025: ¿qué riesgo representa?
Las investigaciones de este año confirman que, a pesar de décadas de advertencias sobre seguridad digital, las malas prácticas en la elección de contraseñas siguen dominando el panorama del acceso a cuentas y sistemas. Usar contraseñas predecibles equivale a cerrar la puerta con una traba de papel: deja tus datos expuestos a amenazas automatizadas, robo de cuentas y ataques de fuerza bruta.
La foto global: contraseñas extremadamente débiles
Según los informes más recientes de plataformas de análisis de contraseñas como NordPass y Comparitech, la contraseña más utilizada en 2025 fue «123456», un clásico que sigue liderando las preferencias de los usuarios en todo el mundo. Además, alrededor del 25 % de las 1000 contraseñas más frecuentes están compuestas únicamente por números simples.
Informes adicionales confirman que, entre las contraseñas más comunes de 2025, además de «123456», aparecen combinaciones como:
- 12345678
- 123456789
- admin
- 12345
- password
- Aa12345
- 1234567890
Estos valores se repiten en múltiples investigaciones de seguridad, lo que evidencia un patrón global de riesgo.
El mal hábito que trasciende generaciones
La elección de contraseñas débiles no es exclusiva de un grupo de edad: usuarios de todas las generaciones, desde la Gen Z hasta los Baby Boomers, repiten los mismos patrones de inseguridad al crear credenciales, a pesar de la mayor conciencia digital entre los nativos tecnológicos.
Este fenómeno demuestra que el conocimiento técnico por sí solo no garantiza mejores hábitos de seguridad y que la conveniencia sigue prevaleciendo sobre la protección efectiva.
Panorama en Latinoamérica
El análisis regional muestra tendencias similares en países como Brasil, Chile, Colombia y México, donde también dominan las contraseñas sencillas y numéricas entre los usuarios.
En el ámbito corporativo, este problema no solo compromete cuentas personales, sino que representa un riesgo directo para la seguridad empresarial, ya que un atacante puede vulnerar sistemas enteros con herramientas automatizadas si identifica claves predecibles.

Caso emblemático: el Louvre y la seguridad insuficiente
Un caso que ejemplifica el peligro de las contraseñas débiles se produjo este año, cuando el sistema de seguridad digital del museo Louvre fue vulnerado debido a una contraseña obvia (Louvre). Esto facilitó un ataque que resultó en el robo de obras de arte valuadas en más de 100 millones de dólares. Este incidente muestra que ni siquiera las instituciones con tecnología sofisticada están a salvo si dependen de credenciales pobres.
¿Cómo protegerte de este riesgo?
Mejorar la seguridad de tus contraseñas no es opcional, es esencial. Aquí tienes algunas prácticas recomendadas:

Una contraseña fuerte puede marcar la diferencia entre mantener tu información segura o convertirte en el objetivo fácil de ataques automatizados.
La seguridad digital no debe depender exclusivamente de la memoria de los usuarios ni dejarse al azar. En E-dea Networks transformamos estas vulnerabilidades en fortalezas mediante soluciones integrales de ciberseguridad y gestión de accesos. Implementamos tecnologías de autenticación robusta y estrategias de defensa proactiva que blindan tu infraestructura corporativa frente al error humano y ataques automatizados.
